Una botella de agua cuesta $1 en la tienda, $2 en el gimnasio, $4 en el aeropuerto y $7 en un vuelo de avión. Es la misma agua, pero con un precio diferente. ¿Por qué? No se trata del agua, se trata de dónde está.
Mira, cuando sientes que las personas no ven tu valor, no es porque no valgas mucho, es porque estás en el lugar equivocado. Tal vez no estás rodeado de la gente correcta. Tal vez estás atrapado en un sitio que no fue diseñado para reconocer lo que aportas. Así que, la próxima vez que te sientas subestimado, deja de dudar de tu valor y pregúntate: ¿dónde estoy?
Porque si una simple botella de agua puede valer $7 solo por cambiar de lugar, imagina lo que pasa cuando te pones en el sitio correcto. Deja de conformarte. Encuentra el lugar donde tu valor coincida con tu ambición. Y no pierdas tiempo tratando de convencer a quienes no tienen la capacidad de verlo. Sigue adelante. A veces, para avanzar, tienes que irte.
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